Con el apoyo de ADC-Tierras de Talavera, también se ha mejorado el alumbrado público de esa localidad y se ha instalado y equipado una casa rural en el municipio de Castillo de Bayuela
ADC-Tierras de Talavera ha gestionado con éxito dos nuevos proyectos con cargo a los fondos europeos LEADER, en esta ocasión en el municipio de Nuño Gómez. Se trata de dos proyectos de iniciativa pública que repercutirán positivamente en la dinamización del entorno rural.
Así, se ha realizado una instalación fotovoltaica de autoconsumo para el Consultorio Médico del municipio, con el objetivo de mejorar la eficiencia energética del edificio. Este proyecto ha contado con una inversión total de 17.989,54 euros, de los cuales se ha financiado a través de los fondos europeos Leader el 76%, ascendiendo esta ayuda europea a 13.403,87 euros.
También con el Ayuntamiento como promotor público, y con la supervisión de ADC Tierras de Talavera, se ha realizado la renovación del alumbrado público con tecnología Led, mejorando también la eficiencia y el bajo consumo municipal. La inversión para este proyecto ha ascendido a 115.823,12 euros, de los cuales el 83,5% se ha financiado con ayuda europea, con una subvención total de 96.712,31 euros.
Ambos proyectos, ya finalizados, han sido visitados por el presidente de ADC-Tierras de Talavera, Victor Eduardo Elvira Rodríguez, y el vicepresidente y representante de Tierras de Talavera en Recamder, David Palomares García, acompañados por el alcalde de Nuño Gómez, José Luis Fernandez Moreno.
Promotor privado
ADC-Tierras de Talavera también ha gestionado con éxito el proyecto privado ‘Instalaciones y Equipamiento de Casa de Uso Turístico’ en el municipio de Castillo de Bayuela. La promotora privada, R.A.F., se ha acogido al Programa Leader 2014-2020 para desarrollar un proyecto con un presupuesto total de 22.389,78 euros, de los cuales han sido financiados 6.716,93 euros, un 30% del total de la inversión elegible.
El equipo técnico de la Asociación ha acompañado a esta promotora particular en la realización del estudio, la petición de documentación, su revisión y presentación para la solicitud a este programa de fondos europeos, así como en su recepción y desarrollo.

La asociación ADC-Tierras de Talavera es una entidad sin ánimo de lucro cuyo objetivo es la representación y asesoramiento de aquellas personas particulares, empresas e instituciones que quieren desarrollar distintos proyectos de dinamización en el ámbito rural enmarcado en las comarcas de Talavera de la Reina (incluido el Horcajo), Sierra de San Vicente y La Jara. ADC-Tierras de Talavera realiza el estudio, la petición de documentación, su revisión y presentación para la solicitud de distintos programas de financiación y fondos europeos, facilitando el acceso a ellos como generadores de dinamización y fijación de población en los municipios de la comarca. Nuestro objetivo es colaborar con emprendedores, empresarios e instituciones para trabajar de manera conjunta por el mundo rural y su supervivencia
Este proyecto, ubicado en Valverde de los Arroyos, ha requerido una inversión de 76.338 euros y ha recibido una ayuda Leader de ADEL Sierra Norte de 34.352 euros
Amanda, José Luis y Ricardo Bermejo son tres hermanos que han hecho de La Tarihuela su proyecto de vida, en Valverde de los Arroyos. Su original propuesta es la de un restaurante-gin bar, ubicado en el mismo edificio del museo etnográfico del pueblo.
La familia paterna de la saga es originaria de este pueblo de montaña. Y, desde pequeños, los tres lo han tenido como referente en sus vidas. En 2022 dieron un paso más. Apostaron por emprender allí, abriendo este negocio único en la Sierra Norte. “Los comienzos fueron complicados. Un año después de la apertura, estamos encantados. El público nos ha tratado muy bien, y no paramos de crecer”, afirma Amanda.
Todos los negocios hosteleros de Valverde se llaman como un paraje local. El último en abrir, que es, además, fruto de una colaboración público-privada, no iba a ser menos. Por eso se llama la Tarihuela.
Tan original como su nombre son los servicios que presta el restaurante gin-bar, puesto que también es un centro de promoción turístico bilingüe. “Mientras estamos abiertos, el museo también. Ofrecemos información a los visitantes”, añade Amanda. Para desarrollar el perfil turístico, el negocio cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Valverde.
La Tarihuela abre de lunes a domingo, ofreciendo con ello atención al público permanente. Hasta ahora, en Valverde, no había ningún establecimiento abierto todos los días de la semana. En todo caso, y cuando ni siquiera La Tarihuela está abierta, los vecinos del pueblo han establecido turnos para explicar el museo a los visitantes, haciendo gala de su bien ganada fama de hospitalarios.
Además del autoempleo para los hermanos Bermejo, La Tarihuela ha generado ya dos puestos de trabajo adicionales a personas que han decidido establecerse en el pueblo.
La Tarihuela ofrece una experiencia gastronómica singular. “Queremos que quien visite Valverde no solo quiera volver por su paisaje urbano y natural, sino también por la calidad de la hostelería y la restauración”, sigue Amanda.
La carta del restaurante recoge una amplia variedad de carnes: desde las piezas más nobles del cerdo Ibérico hasta cortes exóticos de ternera, como el t-bone o el tomahawk, pasando por la típica chuleta vasca, las carnes de caza o los tradicionales cordero y cabrito asados.
Esencial para el restaurante es también el producto de temporada. La Tarihuela incluye en sus menús frutas y hortalizas cultivadas en las huertas de Valverde, que son garantía de sabor y frescor.

A pesar de que la demanda de pescado en la Sierra Norte es poco significativa, los hermanos Bermejo se han esforzado para ofrecer platos como la ventresca, el lomo de atún rojo de almadraba origen Gadira, la lubina, el rape o el pulpo, todo ello cocinado a la brasa. Suculentos entrantes y postres caseros redondean una carta para chuparse los dedos.
Las carnes y pescados se cocinan en el horno brasa Josper, de carbón, o a la parrilla con leña de encina, para darles la esencia a humo y madera que caracteriza a la gastronomía de los pueblos de montaña.
Por último, pero no por ello menos importante, como dirían los ingleses, La Tarihuela es un gin bar, al más puro estilo británico. José Luis Bermejo vivió varios años en Newcastle, donde trabajó en locales especializados en coctelería, y concretamente en el gin-tonic. Ahora su experiencia se puede paladear, on the rocks, en plena Sierra Norte de Guadajalara. “En todo este proyecto vital en que nos hemos embarcado, ADEL ha resultado fundamental”, termina Amanda.
El proyecto ha requerido una inversión de 76.338,82€, mientras que la subvención de ADEL ha sido de 34.352,47€ (el 45% de la inversión).
